La Seu d’Ègara, Terrassa

La Seu d’Ègara es donde se casaron mis padres en el año 1980. Llevo casi 16 años en Terrassa y aún no había ido a visitarla tras su restauración en 2005. Dicha restauración duró 4 años, ya que no se abrió al público hasta el año 2009.

Ahora, gracias a la campaña «Redescubreix Terrassa» del Ayuntamiento y la Oficina de Turismo, he ido con mi madre a conocerla.

Me encantó la visita y me pregunto … cómo no vine antes!!! Vale mucho la pena, es muy bonito. Marina, nuestra guía, nos explicó miles de detalles y curiosidades que hizo que el tiempo volase!

Este complejo consta de 3 edificios:

  • Sant Pere, la parroquia.
  • Sant Miquel, la iglesia funeraria.
  • Santa María, la antigua Catedral.

Desde el edificio de entrada al complejo, hay una terraza desde la que contemplar desde arriba, las 3 juntas.

Seu d'Ègara

Evolución de la zona a lo largo de la historia

En la zona donde están ubicadas estas tres iglesias, entre los torrentes de Santa María y Vallparadís, hace más de 3000 años, había un asentamiento ibérico que se llamaba Ègosa. De esta época se han recuperado ánforas y cuencos de cerámica.

Con el tiempo, los romanos vieron la gran oportunidad logística y defensiva de la zona y se convirtió en la ciudad romana de Egara. De esta época son los silos (hoyos envueltos en arcilla que se empleaban de almacenes de grano), pozos, elementos decorativos, etc.

A partir del siglo IV empieza la cristianización. Y es en el año 450 cuando se crea el Obispado de Ègara, separándose del de Barcelona. Aquí es cuando se empieza a construir el actual complejo episcopal del que tenemos constancia hoy en día.

En el suelo, podrás ver el Campo de las Almas, la representación de las tumbas que se encontraron de la época, aunque ahora ya sin restos humanos.

En el 714 vino la invasión musulmana que aquí en Cataluña no duró más de 100 años. Pero cuando se recuperó, ya no volvió a ser Obispado. Pero sí siguió su uso religioso.

En 1112 se consagró la iglesia Románica de Santa María. Durante este siglo, Santa María, fue utilizado por los monjes para sus misas privadas y Sant Pere para las misas del pueblo.

Hacia el siglo XV, se evolucionó al estilo gótico del que nos quedan los preciosos retablos.

Y ha durado hasta nuestros días, con lo que si miramos atrás en el tiempo, este recinto tiene siglos y siglos de historia y merece mucho la pena visitarlo.

En 1994, Terrassa volvió a ser sede episcopal, pero su Catedral ahora es la Iglesia del Espíritu Santo que está en la Plaça Font Vella, dejando que La Seu d’Ègara sea un bonito recuerdo de miles de años de historia.

¿Qué ver en Santa María de La Seu d’Ègara?

Seu d'Ègara

Hoy sólo nos queda lo que sería la basílica de Santa María. Los restos de lo que fue la Catedral se pueden deducir pero con el tiempo se fue perdiendo.

Podemos ver en el exterior los restos de un mosaico con motivos geométricos y de algún animal como la ballena que son clave en la iconografía cristiana.

En lo que sería la entrada de la Catedral, había un baptisterio (una piscina cuadrada para bautizarse, ya que sino, no podías entrar) y varias cámaras funerarias (entre ellas, la zona donde se enterraban a los que no habían sido bautizados).

Un dato curioso que no sabía, es que no se bautizaban hasta los 16 años y lo hacían en una gran piscina, con lo que los niños que morían antes se quedaban en el limbo. Con el tiempo, para que eso no pasase, se pasó a bautizar ya desde bebé y se pasó a la pila bautismal.

En el ábside, podemos ver los restos de una pintura mural que data del siglo VI. Tiene una estrella de 8 puntas, plumas de pavo real (que representa el poder de Dios y la inmortalidad) y unas figuras humanas. Es gracias a esta pintura y la de Sant Miquel, que se ha pedido que formen parte del Patrimonio de la Humanidad, ya que son las pinturas murales cristianas más antiguas de toda Europa.

Y en la hornacina del crucero sur, tenemos otra pintura mural del románico que nos cuenta la historia del martirio de Tomás Becket, arzobispo de Canterbury. Tienes 3 planos en la parte inferior: cuando lo apresan, cuando lo matan y cuando unos ángeles suben su alma al cielo. Y sobre ellas, un pantocrator todopoderoso que todo lo controla.

Seu d'Ègara

Del gótico, conservamos un retablo de Jaume Huguet (1460) que en la parte superior habla del martirio de los Santos Abdón y Senén y en la parte inferior muestra los Santos médicos Cosmo y Damián.

En este último, hay una imagen de un trasplante de pierna!! Pero lo curioso es que no se podía utilizar la pierna de un fallecido blanco porque sus almas iban al cielo, con lo que la pierna es de una persona de color. Por suerte cada día estos pensamientos están más lejos de la realidad aunque aún quede mucho por hacer.

¿Qué ver en Sant Miquel de La Seu d’Ègara?

Seu d'Ègara

La iglesia funeraria de Sant Miquel, tiene la peculiaridad de tener una planta cuadrada. Es el que más fielmente se conserva respecto a su versión original.

Su objetivo principal era rezar por los seres queridos que habían fallecido.

En el interior se pueden ver 8 columnas de diferentes formatos. Las 4 principales, más gruesas, se cree que fueron traídas de Tarragona.

En el ábside, que también está orientado al Este, se ven unos restos murales aunque un poco peor conservados. Lo que más me llamó la atención, son las figuras de los 12 apóstoles con una mano cubriéndose la boca en señal de admiración. Expresar un sentimiento con un estilo de dibujo sin profundidad no debía ser fácil.

A la izquierda, hay unas escaleras que te llevan a la cripta, que tiene forma de trébol! Queda medio soterrada en el suelo como se puede ver por sus ventanas hoy en día de alabastro.

Su retablo del 1450 está expuesto en Santa María para que se conserve mejor. Es de Jaume Cirera y Guillem Talarn. Se basa en los Santos Cosme y Damián.

¿Qué ver en Sant Pere de La Seu d’Ègara?

Seu d'Ègara

Es la iglesia que siempre se ha usado y se sigue usando para las misas, bodas, funerales del pueblo.

En su exterior, en la cornisa, se pueden ver unas caras y figuras animales esculpidas, que son del siglo XII.

Sorprende ver que su retablo es de piedra y las pinturas ya casi no se ven. Pero por su originalidad es el que está expuesto hoy en día ya que se cree que es el único retablo del mundo hecho de piedra. Está dedicado a Sant Pau y Sant Pere, las dos imágenes superiores del retablo, seguida de los 4 evangelistas.

La viga que separa las dos piezas de piedra, data del siglo V. Pero se desconoce la fecha exacta en la que este retablo se construyó.

Seu d'Ègara

En su Capilla de Sant Valentí, tenemos un retablo barroco.

Información Básica para la Visita

Seu d'Ègara

  • Horario:
    • De martes a sábado, de 10 a 13.30 h y de 16 a 19 h
    • Domingos y festivos, de 11 a 14 h
  • Precio:
    • Adulto: 4 euros (para los residentes de Terrassa son 3 euros)
    • Reducida: 2 euros
    • Niños menores de 6 años: Gratuita
    • Audioguía en catalán, español, inglés o francés: 2 euros
  • Duración: aproximadamente 2 horas si vas con guía.

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