Un chapuzón en los Cenotes de la Riviera Maya

Poquito a poco vas entrando dentro de la tierra. Vas empezando a notar el ambiente más frío. Te embarga la emoción porque nunca has estado en uno y no sabes qué esperar. Cuando llegas al arco o puerta, lo cruzas y … se abre un rincón mágico.

Puede que sea un cenote de techo abierto o tan sólo entre un pequeño rayo de sol por un pequeño orificio.

Sea como sea, sonríes porque es algo que es poco común. Y tú estás ahí. Un instante. Consciente de tus pies descalzos, la piel de gallina. Ya llevas el bikini para entrar en sus aguas oscuras.

Pruebas el agua con la puntita de los dedos del pie. Está helada y eso que hace muchísimo calor fuera. Pero sólo estarás ahí una vez. Poco a poco entras con esa sensación de no saber qué hay bajo tus pies. Nadas un poco para entrar en calor y desde el centro del cenote, miras arriba. Las altas paredes que abrazan el agua. Sino hubiera gente, sabes que sería un momento de paz increíble 🙂

Cenote Hubiku

¿Pero qué es un cenote?

La palabra cenote viene del maya y significa «hoyo con agua«. Así que como su nombre bien indica, son pozos naturales de agua dulce que pueden estar completamente abiertos, semiabiertos o subterráneos. Es curioso saber que los que se han formado más recientemente suelen ser los cerrados y lo más antiguos son los que están abiertos (cuyos techos suelen caer con el paso del tiempo).

Se alimentan de ríos subterráneos. Y muchos están comunicados entre sí. Es por ello que en algunos puedes bucear por los canales que los unen.

Se forman en la península de Yucatán y los mayas les daban un sentido sagrado, de ahí que muchos se empleasen para sacrificios humanos. De hecho, en muchos se han encontrado restos arqueológicos en sus fondos.

Cenotes que visitamos en la Riviera Maya

  • XCajum: es un o de los cenotes más famosos. Es del tipo abierto y a medida que vas bajando hacia sus aguas, encontrarás varios balcones desde donde poder tener diferentes puntos de vista del mismo. Antes de entrar, tienen unos lavabos para poder cambiarte, unas taquillas donde dejar las cosas y también tienen un pequeño restaurante. Está a 10 min de Chichén-Itzá. En el agua, hay varias cuerdas para aquellos que no sepan nadar. Y siempre se pueden alquilar chalecos salvavidas.
  • Hubiku: en lengua maya significa “el gran señor” o “nido de iguanas”. Este es uno de los cenotes más jóvenes porque está subterráneo, sólo tiene un orificio por el que entra un poco de luz. Es muy bonito ver las raíces de los árboles colgar del techo intentando tocar el agua. Este lo visitamos después de ir a Ek Balam. Me vino de fábula el agua fresquita después del golpe de calor. Y en el agua, había de estos peces pequeñitos que se comen la piel muerta. Un mini spa improvisado. También tiene una cuerda en el agua y como el anterior te permite alquilar chalecos y tiene vestidores para cambiarte.

Cenote Hubiku


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