Navidades en Sri Lanka, la isla de los mil nombres

Tras casi 24 horas de viaje sobre los hombros, veo como se va materializando el sueño que he tenido en los últimos meses: hacer un viaje sola a un lugar totalmente diferente como Sri Lanka, para salir de mi zona de confort, volver a encontrarme a mí misma a través del yoga y la meditación y demostrarme que puedo ser valiente superando miedos inculcados por la sociedad.

Sri Lanka es una isla al sur de la India que se le conoce como «La lágrima de la India» pero en la antigüedad ha tenido muchos nombres! «Lanka», «Lankadvīpa», «Simoundou», «Taprobane», «Serendib», «Selan» y «Ceilán». Seguro que os irá sonando cada vez más, ya que para «Lonely Planet» el destino número 1 del 2019 es esta preciosa isla.

Ha sido colonizada varias veces y hoy en día conviven varias religiones: budistas (69 %), hinduistas (16 %), musulmanes (7,6 %) y cristianos (7,5 %). De ahí que en Navidades veas vírgenes María en vitrinas de cristal con su belén al lado y a unos metros más allá, un buda con miles de luces de colores para que se vea por la noche.

Un país en auge dónde tienes playas de ensueño y montañas donde perderte en miles de rutas. Miles de sabores por conocer, miles de colores que disfrutar, miles de animales por descubrir entre sus frondosas tierras.

De este reto para mí, hoy puedo decir bien alto: Prueba superada con nota!

Y es que a veces, el estrés, la rutina, las creencias impuestas, … no nos dejan ver más allá y cortan nuestras alas.

¿Por qué Sri Lanka?

Turtle Bay, Weligama, Sri Lanka

Pues la verdad, pura casualidad. Yo buscaba un retiro de yoga, algo espiritual para frenar el estrés de mi vida y poder volver a conectar conmigo. Lo hablé con mi amiga Paula y le sonaba que una amiga suya se había ido a Sri Lanka y había montado un retiro de yoga. Así fue como contacté con Mayra de Parampara Yoga. Ella y su pareja, han montado este precioso retiro en una Villa sacada de cuento de hadas, en Hikkaduwa.

¿Viajar a Sri Lanka en Navidades?

Intercambié varios e-mails con Mayra y tras ver que Septiembre no era buena época por el monzón Yala, que azota la zona Sur-Oeste de la isla en época baja, me decidí por ir en Navidades, época alta (de diciembre a marzo).

En esta época, hay el monzón Maha pero por la zona Noreste de la isla. Zona que para los poquitos días que iba, no iba a poder visitar (Excusa para volver :-P) así que el riesgo de lluvias era muy bajito.

Además, tenían programados 3 retiros para esas fechas: el de Navidad, el de Fin de Año y el de Reyes. Los tres con una duración de 6 días y llenos de miles de actividades!

Así que opté por el fin de año para cerrar un año difícil y empezar el nuevo con nueva energía.

Razones por las que elegí Parampara Yoga

Green Edge Villa en Hikkaduwa, Sri Lanka

Desde la primera charla con Mayra, me dio muy buen feeling. Me ayudó muchísimo con todas mis dudas previas, incluso con todo aquello que no tenía que ver con el retiro en sí. Tanto Mayra como Andoni, son bellísimas personas, que desde hace un año y poquitos meses están allí en «Green Edge Villa», rodeada de un impresionante jardín, ayudando a todos aquellos que quieren crecer a través del yoga y coaching, sus pasiones. Alejada del meollo turístico pero cerquita de la playa.

Y tenía muchas actividades que me ayudan a cumplir los objetivos de mi viaje en solitario:

  • 5 clases de yoga probando diferentes estilos
  • 3 charlas inspiradoras
  • Meditación
  • 2 clases de surf ó 1 de surf y 1 de cocina local
  • 1 clase de baile latino
  • Cena especial de Fin de Año en la playa
  • Visita a Galle y un criadero de tortugas

¿Cuáles eran mis objetivos?

Primero demostrarme que podía salir de mi mundo conocido y seguro para ir a otro totalmente diferente y desconocido para mí, incluyendo unos días al final tras el retiro para ir sola de verdad por la isla. Y así, decirme a mí misma que puedo ser valiente a pesar de los miedos y los nervios (que siempre están ahí, pero si quieres puedes dar un paso adelante y confiar en que todo irá bien pase lo que pase porque te tienes a ti misma)

Segundo, tener tiempo para mi mente y cuerpo con el yoga y la meditación para mejorar y volver a conectar conmigo. Una combinación estupenda. Y relamente Mayra es una estupenda profesora de yoga, se explica muy bien, adapta las asanas a todos los niveles y te va corrigiendo. Y Andoni con las meditaciones y las charlas te ayuda a pensar, a plantearte las cosas de manera diferente y ver el valor que todos tenemos dentro.

Mi ruta por Sri Lanka

Los primeros días fueron para el retiro (del 28 de diciembre al 2 de enero) en Hikkaduwa y la visita a Galle. Cuando acabó, el día 2 de enero me dirigí en bus a Weligama donde estuve día y medio disfrutando de las playas. De ahí, el 4 de enero me fui de tour al Parque de Udewalawe a ver elefantes y al acabar el safari, sin saber cómo lo haría, me quedé ahí para seguir la ruta a Ella donde hacer una pequeña excursión a Little Adam’s Peak y disfrutar de las montañas y los campos de té (Yo que soy fan del té no me podía perder esta maravillosa parada para oler, tocar y saborear el té de Ceilán). Mi ruta terminaba en Negombo, donde pasé la última noche más cerquita del aeropuerto.

¿Compañía aérea?

Tras mirar en varios sitios, a través de Skyscanner, aterricé en la web de Budgetair y me cogí los billetes con Etihad Airways, con la escala en Abu Dhabi.

La ida fueron más de 24 horas porque había una escala de 13 horas pero pude dormir en el hotel del aeropuerto de Abu Dhabi. La vuelta fueron un total de 16 horas.

Todo fue muy bien, pero sí es cierto que hay que tener en cuenta que al volver, en el aeropuerto de Colombo, todo se lo toman con mucha calma con lo que recomiendo ir con más de 2 horas de antelación porque yo fui con ese tiempo y estuve más de 1 hora para el «Bagdrop» ya que el check-in ya lo había hecho online. Has de pasar dos veces seguridad y te puedes estresar un poquito 😛

Consejos para ir a Sri Lanka

Gestiones previas al viaje

  • Sacarte el Visado de turista. Tiene una validez de 6 meses desde que lo autorizan y una vez sellado en inmigración tienes 30 días para estar ahí. Vale unos 30 euros y no se tarda más de 24h en que te la confirmen.
  • Pasaporte con vigencia de 6 meses mínimo antes de la fecha de viaje.
  • Seguro de viaje por si te pones malo, te roban, etc. Yo lo cogí con IATI pero opciones hay miles, no es fácil elegir uno. Por suerte no tuve ningún imprevisto, con lo que no puedo decir si es bueno o no. IMPORTANTE: Si quieres que tu seguro incluya la cancelación de vuelos en caso de enfermedad o similar, contrata el seguro el mismo día en que compras los billetes, sino no aplica y pagarías de más por el seguro y no te lo cubriría.

Imprescindibles en la mochila

  • Anti mosquitos. Recomiendo Relec, es muy fuerte y me vino de fábula.
  • Post picaduras.
  • Crema solar de protección alta
  • Gorra
  • Un pequeño candado por si vas a albergues para poder guardar la mochila en el armario con seguridad
  • El frontal de luz porque a veces se pueden quedar sin luz, como me pasó en el albergue de Ella, o por si has de salir de la habitación antes y así no despertar al resto de compañeros.
  • Si vas por zona de montaña, por las noches baja la temperatura y hace frío aunque sea verano. Lleva algún jersey o chaqueta lígera, una braga para el cuello y algún pantalón largo por si acaso.
  • Un fular o pañuelo grande para cubrirte los hombros y piernas si vas a algún templo.
  • Chancletas para las duchas. En todos los sitios te piden que no entres con las chancletas que usas para caminar, y vas descalzo por los albergues, tiendas, templos… pero sí puedes tener en la mochila unas que uses sólo para el baño.
  • Adaptador de corriente por si acaso. Yo me lo llevé pero todos los sitios donde fui pude cargar sin tener que usarlo.

Cosas importantes a tener en cuenta una vez estás allí

  • En la mayoría de sitios no aceptan tarjeta. Con lo que es importante llevar efectivo. Yo llevé algunos euros y los cambié al llegar al aeropuerto de Colombo. Sino siempre encuentras algún cajero (ATM) para sacar dinero, pero ojo! no todos aceptan VISA y tienen un límite de rupias que puedes sacar (10.000). Y aunque uses la tarjeta de débito y el cajero te diga que no te cobra comisión, tu banco te lo va a cobrar. En mi caso, La Caixa me cobraba 4 euros. Con la de crédito no sé cuánto habría sido.
  • Sus tarifas se basan en el dólar, con lo que igual en un albergue cuando llegas te dicen que son 3.600 rupias pero si pagas cuando te vas te dicen que son 3.800 porque calculan cada día, cada momento, como está el cambio en ese instante.
  • Conducen como locos y cruzar las calles es un poco difícil aunque haya en algunos sitios paso de peatones. Es tomárselo con paciencia 🙂
  • Recomiendo ir con mochila. El acceso a algunos albergues e incluso hoteles es por cuestas de tierra y llevar maleta de ruedas es más tedioso.
  • Para moverse por la isla, la forma más barata es el transporte público. Ir de Hikkaduwa a Weligama en dos buses me costó menos de 200 rupias (1 euro) y en taxi me habría costado 2.000-3.000 rupias (10-15 euros). O el tren de Ella a Colombo, con asiento en tercera clase fueron 500 rupias (2,5 euros) y en taxi habrían sido unas 10.000 rupias (50 euros). Pero eso sí, has de mentalizarte de que no es cómodo. No hay aire acondicionado, puedes tener que ir de pie, los horarios no son muy puntuales, los asientos bien duros, … Es una experiencia a vivir 🙂 Yo usé mucho esta página web para saber cómo ir de un sitio a otro, ya que en el Google Maps los transportes públicos no salen: Rome2rio. Me ayudó muchísimo esta web.
  • Tema móvil. Yo me cogí una tarjeta de prepago en el aeropuerto con Mobitel. Me costó 8 euros por 2,5 GB, 20 min llamadas internacionales y 20 min de llamadas locales. Para 15 días va de fábula porque en algunos sitios la Wifi va lenta o no te permite hacer llamadas por WhatsApp. Y también poder consultar Google Maps cuando no tienes Wifi.
  • La comida es picante. Y aunque le digas al camarero que la quieres No Picante, siempre va a picar. Si eres sensible al picante, lleva algo como «Iberogast» que tomas antes de las comidas para que te siente mejor la comida. Yo no suelo comer picante y sólo dos veces tomé el Iberogast y no tuve problemas de tripita. IMPORTANTE: No beber agua del grifo, no pedir hielos para las bebidas… El té es seguro porque el agua ha hervido y mata todo lo malo que pueda haber ahí.
  • Para las chicas que viajan solas. Yo no tuve sensación de inseguridad, pero sí es cierto que muchos hombres te van a saludar, preguntar cómo estás, de dónde eres… Para que compres, subas a su tuk-tuk o hagas sus clases de surf por ejemplo. Responde con amabilidad y que siempre te vean segura, que sabes dónde vas y sin miedo. Por dónde yo fui, no me encontré nadie con malas intenciones ni miradas ni cosas así. Pero sí me han dicho que a alguna chica le ha pasado, igual más por el norte. Pero la gente local es muy muy amable, se desviven porque estés bien y cuando no sabía por dónde tenía que ir, preguntaba y te ayudaban 🙂

Mejores momentos

  • Aprender nuevas asanas con Mayra
  • La sesión de Coaching con Andoni
  • El ratito de la mañana antes de yoga estando en el balcón solita escuchando todos los sonidos increíbles de la naturaleza y disfrutando de la paz del sitio
  • Conocer gente de todo el mundo con tu mismo «mindset» y compartir experiencias
  • Celebrar el fin de año desde el tejado de un hotel viendo los fuegos artificiales de la playa y tomando las uvas al estilo Spain
  • Tomar agua de coco mirando la playa y los surferos
  • Caminar por las montañas entre campos de té
  • Dar de comer a una tortuga marina libre que se acerca a la orilla a ratitos
  • Ver elefantes en su hábitat.
  • Disfrutar de la fotografía en unos parajes preciosos
  • Ver el atardecer en esas playas paradisíacas
  • Probar una clase de surf. Tuve mucho miedo porque la olas eran enormes y alguna me dio algún meneo bueno, pero es una nueva experiencia diferente que ya puedo decir he vivido

Peores momentos

  • Estar sobre la tabla de surf y encararte a una ola enorme para pasarla por encima. Ves que viene, que parece que aún se haga más grande y das gracias de que estés con un profesor que te empuja fuerte para que no te coma la ola, pero da mucha impresión. Golpean fuerte en Hikkaduwa.
  • El viaje en tren de Ella a Colombo. Más de 9 horas. Las vistas preciosas pero el tren se movía constantemente, el asiento era duro y acabé con la espalda rota. Me dejó KO.
  • Cuando vas en coche o tuk-tuk y se ponen a adelantar. Aún viendo que viene un autobús, ellos adelantan y tocan el claxon pidiendo paso pero te ves el autobús de frente, el poco espacio y te lo ves encima! Suelen recular al final si ven que el otro no tiene para ponerse a un lado pero …

En las próximas semanas os iré contando con más detalle algunas de estas experiencias! Y con más fotos!!!!


Descubre más lugares y experiencias en la Guía de Viaje a Sri Lanka.

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