Visita a la Base de Pandas en Chengdu

Una de las grandes oportunidades de Chengdu, en China, es ir a ver los preciosos osos pandas al centro «Chengdu Research Base of Giant Panda Breeding» . Uno de los pocos sitios en el mundo donde se pueden ir a ver en su hábitat natural ya que son originarios de China Central, principalmente en la zona montañosa de Sichuan.

Chengdu Research Base of Giant Panda Breeding

Este centro se creó en 1987 para acoger 6 osos pandas que fueron rescatados. Desde entonces, en sus 100 ha de terreno y gracias a la innovación tecnológica, han conseguido aumentar el número a unos 176 pandas criados en cautiverio.

Pero no sólo cuida de osos pandas en sus instalaciones sino que también puedes ver otras 20 especies como el panda rojo, cigüeñas, grullas, etc.

Personalmente me llamó mucho la atención el panda rojo, ya que es muy diferente en dimensiones y características al oso panda. Me recordó más a un simpático mapache que a un oso. Son mucho más pequeños y tienen una cola bien larga que les proporciona estabilidad. Las manchas de su cara les dan esa familiaridad con el mapache pero cuentan con las garras retráctiles y el falso pulgar como los osos pandas. Su alimentación también está basada en el bambú.

Chengdu Research Base of Giant Panda Breeding

Turismo responsable con los animales

Con la visita a este centro tengo sentimientos encontrados. Me hacía mucha ilusión poder ver un panda. Son animales entrañables que desprenden dulzura y que yo achucharía todo el día jejejejeje. Pero, ¿es bueno que existan estos centros? Seguro que es mejor que la extinción pero … ¿son felices ahí?

Hoy en día hay unos 1.600 osos pandas salvajes viviendo libres en China. Sin embargo, el avance de la expansión humana está devorando su hábitat con lo que cada vez cuenta con menos espacios naturales para alimentarse y reproducirse.

Ante esto, la solución fácil no ha sido la óptima: detener ese avance humano, devolverles parte de sus espacios naturales para que puedan seguir viviendo en libertad. Sino que se han creado muchos centros de investigación y reproducción donde están en cautividad y donde se fuerzan tiempos de reproducción que no son naturales en esta especie. Una oso panda suele tener una cría cada 5 años ya que esperan a que sus crías sean independientes para poder volver a ser madres.

De manera natural las hembras están en celo sólo una vez al año y dura entre 12-24 horas. Con lo que fuera de ese periodo, de un día para otro las hormonan para que quieran aparearse y los machos no entienden qué sucede. No son torpes al reproducirse, sino que el proceso natural no es tan rápido como al ser humano le gustaría. Al forzar el proceso natural se rompe la cadena y de ahí que acaben haciendo inseminaciones artificiales. Dicho proceso es bastante doloroso para ambos por lo que he podido leer este blog de Turismo Responsable.

Podría decirse que «gracias» a estos centros y otros esfuerzos por parte del gobierno, ya no están en peligro de extinción sino en situación vulnerable. Pero ¿a qué precio?

Chengdu Research Base of Giant Panda Breeding

De ahí esos sentimientos encontrados. Para mí fue muy chulo poder verlos de cerca. Ver cómo se mueven torpe pero graciosamente, ver cómo comen el bambú, juegan o duermen en las ramas de árboles. Pero también me daba penita si veías que uno no estaba en la parte exterior de naturaleza sino dentro de las jaulas de cemento. O cuando veías que al comer, daban la espalda a los cientos de personas que estábamos ahí para verlos y hacerles fotos. O ver los pasillos donde la gente hace cola para ver a través del cristal a los bebés de panda durante un par de segundos.

Chengdu Research Base of Giant Panda Breeding

Vosotros ¿qué pensáis al respecto? ¿Os pasa lo mismo que a mí?

Me gustaría compartir un enlace del mismo blog mencionado antes de Turismo Responsable donde dan algunos consejos para poder identificar la práctica de abuso animal en nuestros viajes.

Curiosidades de los osos panda

Chengdu Research Base of Giant Panda Breeding

  • Al día pueden comer unos 20 kilos de bambú.
  • Parecen muy perezosos pero es que necesitan digerir dicho bambú y no es tarea fácil. Por eso duermen gran parte del día, incluso subidos a los árboles!
  • Pesan entre unos 80-100 kilos pero cuando nacen apenas pesan 100 gramos!
  • La media de vida del oso panda en libertad es de unos 25 años. En cautiverio alcanza los 35 años de edad.
  • Hoy está penado con 20 años de prisión cazarlos pero una de las razones de su peligro de extinción fue la caza por sus pieles.
  • Se ven muy mimosos pero no son tan tranquilos como aparentan. Así que si tienes la suerte de ver uno en libertad, reprime las ganas de darle un abrazo 😛

Información básica

  • Precio entrada: 55 yuanes
  • Horario: de 7:30 am a 6:00 pm durante todo el año
  • Duración estimada de la visita: mínimo necesitas unas 4 horas
  • Dispone de varios mini buses eléctricos que por 10 yuanes el trayecto te llevan por el parque.
  • Tiene varios puntos de venta de snacks y un par de restaurantes.

Cómo llegar hasta Chengdu Research Base of Giant Panda Breeding

Hay bastantes opciones para llegar en transporte público desde Chengdu.

Puedes consultar los autobuses y metro que llegan hasta allí en esta página web de Travel China Guide

En mi caso, para la ida, al querer ir muy temprano, fui en taxi. Me salió por unos 47 yuanes (unos 6 euros) un recorrido de una media hora. Y la vuelta la hice en autobús (198A) hasta la parada de metro «Panda Avenue» (Línea 3) que te lleva hacia el centro. El coste total de la vuelta fueron 5 yuanes (no llega al euro).

La parte del metro es sencilla, porque tienen los nombres en chino e inglés y es fácil ubicarse. Pero en el autobús todo está en Chino. La única ventaja es que se detiene en todas las paradas con lo que tienes tiempo de ver si es o no la tuya.


Descubre más lugares y experiencias en la Guía de Viaje del Suroeste de China.

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